Te
prometo que voy a sonreír, te lo prometo. Te prometo que voy a sonreír cada
día. Te prometo que voy a vivir. Te prometo que voy a ser feliz, que no habrá
más lágrimas de por medio.
Pero no
ahora, ahora no. Ahora no puedo.
Prométeme tú lo mismo.
Prométeme
que, allá dónde te lleven, sonreirás. Prométeme que vivirás todo lo que te
quitaron y que te pertenecía. Prométeme que serás feliz, que seguirás
conociendo lo que es ser feliz. Que la felicidad que te quitaron de golpe
vuelva y no te deje jamás.